No suelo beber cerveza, pero alguna que otra, bebí. Hoy, recordé una de ellas. Una tarde lluviosa, un merendero con poca gente y una espalda con un Mandala tatuado en ella…
Un Mandala es un universo por descifrar. Según dice un viejo refrán nepalí, la piel de una mujer es un Mandala indescifrable. Cuando se unen, uno se encuentra donde comienza el universo y termina la razón. Yo, me entiendo.
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