Notas dispersas de un viejo cuaderno de apuntes
La naturaleza tiene instantes tan fascinantes que uno solo debe de cultivar el arte de observarla para entender lo que significa su aporte a nuestro entorno. El mundo vegetal me parece una sinfonía de colores, formas, sensaciones y detalles.
Mi Madre, tenía poco espacio en casa. El vivir en una ciudad de esas que se denominaba dormitorio, tenía ciertas ventajas y algunos inconvenientes. El espacio era uno de ellos. Pero no obstante, siempre había flores y plantas en mi casa. Recuerdo la llegada de mi Padre con un ramito de “Ginesta” para mi Madre, dejando una aroma tan especial que hoy en día, solo me basta cerrar los ojos para revivir aquella sublime escena.
Al vivir en un piso, no disponíamos de jardín, pero mi Madre opto por las macetas y los maceteros asidos a la barandilla del balcón. Una pequeña selva donde reinaban los geranios, los claveles, los gladiolos, unas begonias y unas hortensias, las cuales al marchitarse lo hacían con una elegancia que siempre me parecía magnifica. Además una planta de jazmín con un aroma intenso y muy sutil hacia las veces de enredadera en la pared del balcón.
La naturaleza tiene instantes tan fascinantes que uno solo debe de cultivar el arte de observarla para entender lo que significa su aporte a nuestro entorno. El mundo vegetal me parece una sinfonía de colores, formas, sensaciones y detalles.
Mi Madre, tenía poco espacio en casa. El vivir en una ciudad de esas que se denominaba dormitorio, tenía ciertas ventajas y algunos inconvenientes. El espacio era uno de ellos. Pero no obstante, siempre había flores y plantas en mi casa. Recuerdo la llegada de mi Padre con un ramito de “Ginesta” para mi Madre, dejando una aroma tan especial que hoy en día, solo me basta cerrar los ojos para revivir aquella sublime escena.
Al vivir en un piso, no disponíamos de jardín, pero mi Madre opto por las macetas y los maceteros asidos a la barandilla del balcón. Una pequeña selva donde reinaban los geranios, los claveles, los gladiolos, unas begonias y unas hortensias, las cuales al marchitarse lo hacían con una elegancia que siempre me parecía magnifica. Además una planta de jazmín con un aroma intenso y muy sutil hacia las veces de enredadera en la pared del balcón.

Los años pasan y todos los recuerdos son simplemente unas anécdotas que uno ha vivido en algún momento de su vida.
Hoy, me gustaría en especial, poder mostrar a mi Madre, alguna de las fotografías que vengo realizando al mundo vegetal. Estas, tienen el don de trasportarme en el tiempo, y dejarme anclado en un espacio pequeño, de unos cinco metros de largo por uno y medio de fondo, convertido en un minúsculo jardín botánico. Ese recuerdo, junto con el mimo en las manos de mi Madre cuidando sus plantas, ya son eternos. Mis recuerdos también.
Hoy, me gustaría en especial, poder mostrar a mi Madre, alguna de las fotografías que vengo realizando al mundo vegetal. Estas, tienen el don de trasportarme en el tiempo, y dejarme anclado en un espacio pequeño, de unos cinco metros de largo por uno y medio de fondo, convertido en un minúsculo jardín botánico. Ese recuerdo, junto con el mimo en las manos de mi Madre cuidando sus plantas, ya son eternos. Mis recuerdos también.
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“Naturaleza”
Copyright © By Jan Puerta 2010
Texto y fotografías con copyride del autor.
HOLA JAN:
ResponderEliminarAVUI T´ESCRIC EN CATALÀ.
MIRA SI M´AGRADEN LES TEVES ENTRADES LA D´AVUI ENCARE MÉS.
AQUEST HOMENATJE A LA TEVA MARE ES MOLT BONIC.
ENCARE QUE VISQUEM EL PRESENT, AQUEST RECORDS SON UN REGAL PER LA NOSTRE MENT.
ET SALUDO CORDIALMENT DESDE VALENCIA. Montserrat Llagostera.
pequeño jardin para nosotros, pero para las plantas, las delicadas gotas de lluvia y esos pequeños moradores de muchas patas y ojos, seguro que a todos les parecería una maravilla, al igual que en tus recuerdos. La precepción de las cosas cuando somos pequeños es muy distinta de cuando crecemos y nos hacemo mayores, todo parece ahora mucho más pequeño, pero entonces no lo era.
ResponderEliminarsaludos
Ojalá! fueran eternos los recuerdos amigo, pero no, es nuestra mente la que va reforzando esos lazos químicos en nuestro recuerdo, maquillando a veces el original o exagerando en cualquier sentido el mismo. ¿Acaso importa? Esa memoria borrosa, no binaria que tenemos no es lo que importa, lo que importa es cómo esos estímulos nos han convertido en lo que somos, lo que sentimos, cómo lo sentimos, cómo vivimos y cómo tratamos a nuestros semejantes o diferentes...
ResponderEliminarBella fotografía para un recuerdo, para una madre, para un hombre...
Saludos.
Tus recuerdos no son sólo eso, recuerdos, sino que Jan, te dan la oportunidad de revivir cuantas veces quieras aquellos momentos. Aprovechalos, sea en esas maravillosas imágenes que tomas con tu cámara o en esas tenues instantaneas que guardas en tu mente.
ResponderEliminarUn abrazo y...
ME ENCANTA TU RINCÓN.
También yo tengo esos recuerdos imborrable, Jan. Es curioso cómo, ciertas cosas actuales, nos transportan a nuestra niñez. Sabores, olores, tactos...
ResponderEliminarMemorable entrada esta tuya con el emocionado recuerdo a tu Madre y a tu Padre, que te honra.
Un fuerte abrazo, amigo.
"cultivar el arte de observarla ... " pues sabes, lo haces bien, muy bien.
ResponderEliminarY me encanta ese arte.
Hay que ver como gana en espectacularidad estas imágenes con el procesado en color.
ResponderEliminarBonitos recuerdos, esos bellos detalles de nuestra infancia que quedan grabados para siempre, olores, sensaciones, ... no se si se incrementan o se sobrevaloran con el paso del tiempo, pero el echo es que permanecen, y tal vez sea lo único importante.
Un abrazo Jan
No se puede agregar más emoción a tu entrada, Jan.
ResponderEliminarSiempre es así...pero hoy te has lucido!...y esa foto es estupenda!!!!
un abrazo lleno de flores!
Primeramente uno se fija en la imagen y en la belleza que de ella se desborda, pero luego al leer la entrada, me quedo con la belleza de los recuerdos y me emociona especialmente el depositar esos tiernos recuerdos en una madre.
ResponderEliminarGran entrada Jan, hermosa y sentida :)
Un fuerte abrazo :)
En aquest cuadern que tens al teu calaix de sastre, n'hi guardes moltes coses velles. Però en hi ha també que sempre serán actuals i boniques de reviure. Hi ha l'olor de les flors que la teva Mare, que tan amorosament cuidave, hi ha, el regust de l'amor del teu Pare envers ella. hi ha per damunt de tot un bocinet del teu cor, fet blogg en homenatge a ells. Gracies per aquesta entrada tan emotiva.
ResponderEliminarLa imagen preciosa me trasporto a tu rincón junto con tus palabras.
ResponderEliminarSaludos amigo.
Excelente trabalho.
ResponderEliminarEsas hojas Jan, hacen eterno tu trabajo.
ResponderEliminarY yo agradezco haberte encontrado por estos mundos para disfrutar de "tus miradas"
abrazos, migo
Buenas tardes, Jan Puerta:
ResponderEliminarTe pongo una canción, que seguro les gustaría a tus padres.
Youtube:
v=6VzsT5OswHk
Y estarían orgullosos de tí, y de la sensibilidad con la que impregnas tus fotografías y tus textos. Imagino que tu Madre tendría mucho que ver en que seas como eres.
(Hasta a las hojas del rosal les ha tocado la fibra sensible tu escrito. Y me parece que alguno de los perros abandonados se ha acercado hasta tu blog).
Un abrazo. Gelu
Una entrada muy emotiva, Jan. He podido imaginarme el balcón de tus recuerdos y por un momento me ha llegado el olor del jazmín.
ResponderEliminarGracias por compartir.
Un abrazo
Estas fotografías tienen la fuerza que les ha dado el mimo y dedicación con que se han realizado. Serán un orgullo para tu madre.
ResponderEliminarTierna memoria hacia tu madre y sus flores. Me acabas de dar una idea para mi nueva casa, pondré un jazmín en el balcón.
ResponderEliminarDe la foto poco hay que decir, ha caído una de las gotas sobre mi teclado.
Un abrazo pirata!
Yo también recuerdo a mi madre ysus geranios, sus macetas de alegrías y begoñas. Cuando plantó un humilde geranio en la tierra, siento un poco sus manos en las mias. Un saludo.
ResponderEliminarQue lindo Jan, gracias por compartir este recuerdo tan hermoso!
ResponderEliminarun abrazo !
Volví de la "vorágine" laboral, amigo. Y leyendote no puedo evitar recordar mi infancia, y esos geranios y "gitanillas" (variedad del geranio) colgadas en las macetas.
ResponderEliminarQue tiempos...
Un abrazo.
M'agrada per la cura que has tingut en tots els detalls.
ResponderEliminarQue seriem sense els records?
Tu Madre sabría apreciarlas como nadie, seguro. Y las recibiría como lo que son: pequeñas joyas bruñidas por tu luz.
ResponderEliminarstunning post!
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