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jueves, 25 de junio de 2009

Rocinante


“Márquetin caballeresco”
Segunda parte… Capítulo tercero.
Nos encontrábamos esperando la llegada del Bachiller quien debía de informar en primera persona no solo de lo que de Don Quijote se decía, sino lo que de el, se había escrito en forma de libro.
Varios puntos me llaman la atención en referencia a esta extraordinaria conversación mantenida a tres bandas.
El primero de ellos es el interés que suscitan las palabras del bachiller en referencia a los lectores de la primera parte del Quijote. Este termina preguntándole a Sansón…
Pero dígame vuestra merced, señor bachiller: ¿qué hazañas mías son las que más se ponderan en esa historia?
Quizás aquí nos encontremos a una de las primeras referencias escritas sobre la aceptación de una obra, un capitulo o simplemente una maniobra de “márquetin caballeresco” para hacer caer al lector de la segunda parte en la necesidad de leer (comprar) la primera.
El segundo punto que me sorprende es la idea que tiene Don Quijote cuando manifiesta su desaprobación sobre lo superfluo que a veces se escribe dejando en un segundo lugar lo veredero interesante de una historia.
Pues las acciones que ni mudan ni alteran la verdad de la historia no hay para qué escribirlas, si han de redundar en menosprecio del señor de la historia.
Y además tiene el conocimiento suficiente sobre las artes del escribir cuando puntualiza…
A fee que no fue tan piadoso Eneas como Virgilio le pinta, ni tan prudente Ulises como le describe Homero.
Y no menos interesante la aportación erudita que hace Sansón sobre el tema…
-Así es -replicó Sansón-, pero uno es escribir como poeta y otro como historiador: el poeta puede contar, o cantar las cosas, no como fueron, sino como debían ser; y el historiador las ha de escribir, no como debían ser, sino como fueron, sin añadir ni quitar a la verdad cosa alguna.
Apasionante capitulo donde incluso Rocinante tiene un papel insigne y decoroso cuando Sansón cuenta con gran énfasis quienes manosean la obra…
Finalmente, es tan trillada y tan leída y tan sabida de todo género de gentes, que, apenas han visto algún rocín flaco, cuando dicen: "allí va Rocinante".
Termina el capitulo con el hambre saciada, la siesta acomodada i la espera de la llegada de Sancho, quien fue a comer a su casa después de sentir un desmayo de estómago”, para que sigan de boca del bachiller las palabras necesarias a los oídos de Don Quijote.
Pie de foto:
Ayudado por mí libro usado y un Rocinante encontrado, imagino a este descansando durante un mes y comiendo en condiciones por ese periodo. Recuperando parte de su extrema delgadez, además de la forma y fortaleza necesarias para el inicio de su segunda aventura cargando de nuevo a Don Quijote.
Esta imagen solo es una alegoría pasajera, a que aunque solo por una vez sea, fuera Don Quijote quien cargue con Rocinante.
“Quijote”
Copyright © By Jan Puerta 2009
Texto y fotografías con copyright del autor.

13 comentarios:

  1. Si D. Miguel levantara la cabeza.

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  2. Todo un honor para Rocinante que con sólo una mención en el capítulo merezca el título y parte gráfica de tu comentario. Además modelado en bronce, como gran héroe que es en la historia.

    No sé yo si DQ estará para los trotes de aguantar Rocinantes… Muy original e ingeniosa la composición fotográfica.

    Necesaria reivindicación de Rocinante en la historia, completamente de acuerdo contigo.

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  3. jejjje...me encantó la alegoría de la imagen! ...y la robustez de Rocinante!


    saludos!

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  4. ¡Qué bello se ve nuestro Roci! Ahí, en bronce, majestuoso. Muy bonita foto. Me ha gustado mucho lo que dices del "marketing caballeresco". Qué genio era Cervan ¡cómo sabía promocionarse! Muchos besotes, M.

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  5. Magnífico análisis del capítulo. Una de las cosas que más me llama la atención de él es comprobar cómo si sumáramos lo que dice don Quijote, Sancho y Sansón Carrasco, sacaríamos un Quijote distinto al de la primera parte, porque, en efecto, cada uno lo ve desde su perspectiva.
    La imagen también aporta eso mismo: Rocinante se reinventa a sí mismo.

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  6. Bravo post...!

    Me gustó enormemente, amigo Jan.

    Un abrazo...!

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  7. Es una foto estupenda. Y muy guasón eso de estar Don Quijote "a los pies de Rocinante"

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  8. Es que Rocinante se merece un homenaje... tu además de buen fotógrafo...estás plagado de ideas recurrentes y ocurrentes....un abrazo amigo

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  9. Acertado análisis, Jan. Me encantan tus sugerencias y tus pensamientos que coinciden plenamente con los míos: los dos primeros capítulos de la segunda parte, son un perfecto trabajo de marketing para vender la primera parte.

    Por cierto, si tu Rocinante pasa recuperándose un par de semanas más, en lugar de cabalgando con un caballero andante le veo tirando de un carro de cerveza.

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  10. Me encata la foto y la idea. Se nota que Rocinante ha estado mejor alimentado durante un mes, pues se le ve más gordito.

    También me gusta el análisis que haces del capítulo, entresacando los párrafos correspondiente. Me gusta lo que dice Cervantes de los poetas y los historiadores.

    Gracias por pasarte por mi blog y por lo que me escribes y más viniendo de ti que eres fotógrafo. Yo sólo apunto con la cámara y a veces me sorprendo y sale bien la foto.

    Te conocía por tus comentarios en el blog de La Arañita, pero creo que no había pasado por aquí. Te prometo que lo haré con cierta regularidad.

    Un saludo

    Luz

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  11. Magnífica entrada y magnífica foto.
    Lo del marketing no se me había ocurrido, pero es lo más probable.La economía de Cervantes estaba floja y si, además de vender los libros de la segunda, logra vender los de la primera...miel sobre hojuelas.
    Te admiro también como fotógrafo porque yo, como Ele, disparo y ya está.
    Un saludo

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