sábado 6 de septiembre de 2008

Zapatos usados

“Zapatos usados”

.-Usted vende zapatos usados, verdad?
.-Aquí tiene usted una buena muestra. Que numero calza?
.-Un cuarenta y dos. A veces medio numero mas.
.-A ver, a ver que tenemos por aquí. Un nueve y medio americano le sentará como un guante.
Me hizo sentar en un taburete que imitaba a la madera y me ofreció probarme un par de botas de la marca “caterpillar”.
.-Son ideales para trabajar en la construcción.
.-Bueno, yo las quiero para ir por el campo.
.-Mejor que mejor. Le irán geniales!
Me calcé la del pie derecho. Me quedaba muy bien. Le pedí la izquierda y también encajo perfectamente. En algún lugar había leído que todos tenemos los dos pies diferentes. Si es así, el fabricante de esas botas ya tuvo en cuenta que yo las acabaría comprando.
.-Hablemos de negocio, jefe. Que valen?
.-Veo que las va a comprar. Verdad?
.-Podemos hacer cambio por mis deportivas?
No estaba mi economía como para hacer grandes inversiones. Pero se acercaba el invierno y necesitaba desplazarme al sur con un buen calzado. Así que si debía de desprenderme de mis deportivas, el cambio seria beneficioso para mi causa.
.-Amigo, sus deportivas valen mas de lo que valen mis botas usadas. Además están en un estado muy bueno.
Al decirme esto, recordé a mi Madre cuando me decía que cuidara siempre mis zapatos, ya que ellos me ayudarían a recorrer mis sueños.
.-Usted las podrá vender bien de precio verdad?
.-No las vendería. Me las quedaría yo. Calzamos el mismo número. Que le parece si hacemos el cambio y además le ofrezco estas otras deportivas como complemento.
Le estreché la mano. Y Salí con otras zapatillas mas discretas. Un excelente par de botas. Unas fotos y una historia que aquí os comento. Además me contó la historia del antiguo propietario de las botas. Que mas se puede pedir? Ah, me olvidaba. Las botas, aun las tengo. Las deportivas usadas, me duraron casi un año.

"Pensamientos apáticos"
Copyright © By Jan Puerta 2008
Texto y fotografías con copyride del autor.
janpuerta@gmail.com


32 comentarios:

Frabisa dijo...

La foto no me puede gustar más. Ha captado mi atención y me ha mantenido un ratito observando.

Es curioso, pero he pensado cuantas historias se esconderían detrás de ese calzado, quién habría sido su propietario, cómo habrían llegado hasta ahí...

Interesante la historia que cuentas, no sé bien porqué pero me daría un poco de reparo utilizar calzado usado, además los pies de cada uno moldean los zapatos y no se ajustan bien a los propios ¿no? Veo que a ti no solo no te ha pasado sino que has disfrutado con el cambio.

Enhorabuena.

un beso

Catalina Zentner dijo...

Yo calzo 36, ¿te parece que habría algo adecuado para mi en esa zapatería?

La foto es estupenda.

Abrazos,

Vive Malabar dijo...

Preciosa foto... en breve, ya te avisaré, te dedicaré una foto en mi blog... Me gusta la historia...es verídica?

Siempre es un placer leerte, "escucharte"


Pd; sería mucho pedir que retires el verificador de palabras?? Es un poco infierno!!!

Jan Puerta dijo...

Fabrisa...
Gracias por tu visita. Y como no por tu aportación.
El tema del reparo es algo que siempre es sugestivo y depende las circunstancias en las que te encuentras. Millones de personas, siguen dependiendo de la caridad de los demás para pasar unas navidades dignas según los cánones establecidos por los países del primer mundo. Esperan esos días para tener algunas cosas mas en su poder. Algunas necesarias como la sonrisa de un niño, solo se consiguen con unos juguetes usados o unas zapatillas deportivas usadas por quien sabe quien.
Es solo un ejemplo. Nada mas que eso.
En el tema de los zapatos, alguien me enseño un truco que consistía en buscar a una lavandería que utilizasen el vapor para limpiar, tipo cortinas. Y así lo hice. Limpie los zapatos por dentro. Cambie las plantillas usadas por unas de nuevas. Y seguí andando.
Unos zapatos son siempre sinónimo de camino. Y los caminos que hay por delante me atraen.
Un fuerte abrazo.

Jan Puerta dijo...

Apreciada Catalina…
El señor en cuestión tenía una sección femenina en su tienda. Seguramente cubría bien la numeración. Eso si, no había dos pares iguales. La tienda de los modelos únicos.
Me fije en algunos de los modelos que se veían mas sólidos y en sus etiquetas pude descubrir que algunos se habían fabricado en Rusia. India. Pakistán (las deportivas que me lleve) y Argentina. Curiosamente, las botas se fabricaron en Estados Unidos.
Un abrazo

Jan Puerta dijo...

Vive Malabar...
Verídica. Si señora. Es parte de mi autobiografía viajera. Y de ello no hace mucho.
En ocasiones, mezclo la realidad con la ficción. Pero en este caso, reproduzco mi cuaderno de notas.
Voy a hacerte caso. Retirare el verificador.
Un abrazo.
Y gracias por la idea de dedicarme una fotografía. Con solo la intención, ya me siento contento.

lichazul...elisa dijo...

que razón tenía tu mamá
cada zapato según como se gaste su história y su verdad cuenta
y por este lado del mapa la venta de zapatos usados es muy muy común en los sectores carenciados y marginales

un abrazo de paz
me encantan estas fotos denuncia
hablan con voz fuerte y clara
y a nadie deja indiferente

muakismuakis

Jan Puerta dijo...

Gracias por tus palabras Elisa…
En cada suela hay los rastros de lo andado.
Debería de haber un registro de pasos dados. Seria increíble su consulta.
Un fuerte abrazo

Miguel dijo...

Muy bonita la hitoria, Jan. Y aún más hermoso que no se usara el dinero para nada. Ojalá por aquí el apretón de manos tuviera el mismo valor que las monedas que valían esas botas. Saludos.

Enredada dijo...

que hermosura de fotoooooo!!!!
y viste??? los tesoros se encuentran en los lugares menos pensados, tal vez, en esas botas usadas...
besos

Jan Puerta dijo...

Los trueques como moneda me encantan. Siempre hay algo que podamos cambiar por cualquier objeto que nos sirva. La vida útil de nuestras pertenencias tiene caducidad.
Un abrazo Miguel.

Jan Puerta dijo...

Gracias… Enredada.
Me encanta que te guste la imagen y que tus palabras se escuchen en este espacio.
Un tesoro siempre lo es. Incluso dentro de esas viejas botas.
Un fuerte abrazo.

mia dijo...

Tremenda la fotografía

lo que cuentas,gajos de vida!

Yo cuidé un viejo republicano

en Francia que guardaba las botas

de jose antonio primo,historias rotas

por el tiempo,rescatadas por el reconocimiento

que nos inspiran ciertos trances

y hoy,tú me lo traes....

♥♥♥besos♥♥♥

Jan Puerta dijo...

Gracias a ti Mia, por compartir esos recuerdos aquí.
Todo aquello que guardamos en nuestro interior, suele salir el día menos pensado.
Un abrazo

Dolores Serrano Cueto (Lola) dijo...

Hola Jan:
!Cuánto tendríamos que aprender los que podemos ponernos zapatos de primer uso!...
La fotogragía, fantástica, habla por sí sola.
Fantásticos también los comentarios.

Mi madre no me dejaba usar los zapatos usados de mis amigas...

Un abrazo

Assumpta dijo...

Esta historia tiene "mucho" en su interior, eh? :-)

El vendedor de zapatos es un tipo honrado... otro no hubiese dicho nada y se habría beneficiado enormemente con el cambio, él añadió las otras zapatillas... ¡cómo me gusta leer algo positivo! :-)

Las fotos en blanco y negro tienen un encanto especial!!

Abe Sanchez dijo...

M'ha agradat molt el teu blog també.
Captes molt be la nostra societat amb
les seves desigualtats, amb el teu permis t'agregue als meus blogs per a seguirte.
Adeu.

Abe Sanchez dijo...

Estic tenint problemes amb internet i no hem deixa afegir-te als meus blogs, estic amb el modem usb fins al divendres i no va gens be.
Dema ho intentare un altra vegada, perdona.
Xarrem, adeu.

Manu Aranda dijo...

Buena foto y curiosa historia. La verdad es que cuando compras algo de segunda mano y te pones a pensar en las vivencias que el objeto en cuestion habra tenido con sus antiguos propietarios, te puedes pegar un buen rato de curiosas imaginaciones.

Un Saludo
Manu

MiMundo dijo...

...foto e historia...¡estupendas!...las botas ya no las tuviste que poner blanditas y eso es una ventaja de todas todas...hiciste un buen negocio con un comerciante honrado...un abrazo...

carmen dijo...

Espléndido relato. Una conversación cargada de entusiasmo y de pasión por la vida. Nunca olvides que el mundo es esto que creamos entre todos.


Un saludo

Jan Puerta dijo...

Apreciada Dolores…
Cuando naces en países de “primer nivel”, nunca se tiene la próxima realidad de los desfavorecidos.
La vida en si es un misterio. El porque unos viven en un exceso de todo y otros malviven con hambre es un enigma que por mas que me esfuerzo no puedo encontrar una respuesta que me satisfaga.
Cuando viajas y el tiempo no es importante, te encuentras con la realidad (a veces oculta) de todo aquello que visitas. Y detrás de una anécdota simpática suele haber una realidad compleja.
Un fuerte abrazo

Jan Puerta dijo...

Assumpta…
Un tipo honrado, simpático y con una tradición familiar vendiendo zapatos. Su abuelo, ya los compraba a la armada cuando estos dejaban de tener una vida útil. Y los revendía en mercadillos. Su padre, empezó a comprar zapatos a domicilio. Visitaba las casas de las zonas mas favorecidas y preguntaba si tenían zapatos que ya no usaban. La mayoría de las veces, se los regalaban. Y el, sigue haciendo lo mismo. Curioso, no?
Un fuerte abrazo

Jan Puerta dijo...

Gracies Abe... per les teva vista les paraules i les bones intencions.
Tranquil, a vegades això sol passar. Seguirem estan en contacte. Clar.
Una abraçada.

Jan Puerta dijo...

Apreciado Manu…
Unos meses después, volvía a pasar a saludarlo. Llevaba las botas puestas y serví de ejemplo de cliente satisfecho ante un incrédulo comprador que no sabia que hacer ante un buen par de zapatos de vestir. El “nuevo”, termino comprándolos. Yo me lleve una nueva experiencia y un café. A parte de la anécdota.
Un abrazo

Jan Puerta dijo...

Mimundo…
Las botan nuevas cuestan de “domesticar”. Fue una ventaja. Pero estaban realmente muy bien. La suela no tenia desgaste de ningún tipo.
Un abrazo

Jan Puerta dijo...

Gracias Carmen…
No lo olvido. Lo tengo siempre presente. La vida es así, al menos es lo único que espero de ella.
Un fuerte abrazo

caramelo dijo...

:) una sonrisa, eso me provoca tu relato, una de esas de cuando algo llega...

ElSinTierra dijo...

Qué historia más buena. Me ha encantado como surge esa relación entre fotógrafo y lo que se fotografía.

Un saludo

Anolig dijo...

Jan...al ver esa forografía en B/N, me llevó de inmediato al mayor impacto causado en mi en este último viaje que hice...Tan cierto es que mi último post lo dediqué a ello.."Calzados por la orilla del Danubio..." Llégate cuando puedas!
¡Las historias que pudieran contar unos zapatos usados..! También me vienen en mente los cuadros de van Gogh.
¡Excelente toma y post, me gustó mucho!
Abrazos,
Ilona

Nekane dijo...

Que bonita imagen, me parece estar ante una exposición de calzados, oye los calcetines van en el precio??.
BESINES

Anónimo dijo...

En mi búsqueda de fotos o imágenes de zapatos, encontré la de tu blog.
Qué bonita foto y como buena que es, qué de cosas evoca.
Antes de que me diera cuenta de que pertenecía a tu blog personal, la iba a bajar a mi computadora, después me arrepentí. En buenahora esto me llevó a conocer parte de tu sentir y pensar.
Qué lindo escrito. Me encantó.
Muchos Saludos!!! YAZMIN

PD: La contemplaré desde tu blog en lugar de tenerla en mi hi5.