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sábado 11 de julio de 2009

Amanece sobre ruedas

En cualquier rincón, la vida… trascurre en una calma aparente.

A estas alturas no descubro nada si os digo que me gusta levantarme antes del alba. Esta serie de amaneceres personales es buena prueba de ello.
Caminar por la calles casi desiertas, esperando que el día acoja a los primeros transeúntes, ya sean a pie o motorizados. Mirar sus caras, aun presas del ultimo sueño, despertadas a base de mas de un trago amargo de café, sigue siendo un poema visual donde me refugio constantemente. Viendo a las personas, tengo la necesidad de pensar por un momento en ese primer instante reflexivo del día con el cual se enfrentan. Un movimiento mecánico, pero con las alteraciones que la propia mente subjetiva, transformándolas en acciones. Nuestra vida es un cumulo de sensaciones, las cuales, en la mayoría de las ocasiones nos pasan completamente desapercibidas incluso para nosotros.
Somos una especulación constante, pero no siempre reflexionamos sobre lo necesario. Lo vivido, lo cotidiano, nos lleva siempre la delantera. Actuamos por una inercia dominante que suele dejarnos pensativos para que nuestra propia capacidad mental, actualice sus neuronas a golpe de situaciones un tanto confusas.
Todas las imágenes de este blog están subidas a una resolución de 1024. Con un clic sobre la imagen las veréis a pantalla completa.
“Amaneceres personales”
Copyright © By Jan Puerta 2008
Texto y fotografías con copyride del autor.
janpuerta@gmail.com

9 "Dejar vuestra opinión aquí":

Antonio Aguilera dijo...

Por estos lares, los amaneceres son el mejor momento del dìa.
Claro estamos con "las canìculas ardientes", que dijera don Quijote.

Supongo que en Valparaiso, si no recuerdo mal por "Confieso que he vivido", debe de hacer una temperatura templada por estar en la costa.
Aunque ahora en el H. Sur os pilla pleno invierno
Quien inventò el mundo, tal vez lo hizo asì, para que no estemos todos de vacaciones al mismo tiempo.

No hay mejor momento que el amanecer, para la creaciòn artìstica, y para absorver en toda su dimensìòn la VIDA que nos rodea.

Un abrazo del sur de España para el sur del mundo: la clave està en el sur.

Gabiprog dijo...

Somos los que pones las aceras, y aunque venga el sol avisando de sus luces. Seguimos siendo aves nocturnas.


Un abrazo

Selma dijo...

La misma inercia provocada por un tímido pedaleo... como tímido debe ser el sol en tus latitudes... cuando amanece..
un beso, Jan..

Jota Ele dijo...

En mi adolescencia y juventud era un dormilón de tomo y lomo. Mi padre me solía decir que, "a quién madruga, Díos le ayuda". Y yo, defensor a ultranza de mi sueño, le contestaba con otro refrán muy sabio, diciéndole: "Sí, pero no por mucho madrugar amanece más temprano".

Con el tiempo, esa costumbre pasó a mejor vida y, sin levantarme a las horas que tu, también madrugo bastante. Y es verdad. Creo que es el mejor momento del día para, entre sorbo y sorbo del desayuno reflexionar sobre infinidad de cosas.

Me encanta la foto. El blanco y negro me produce hasta una sensación de cierta tristeza. Pero no es crítica, me gusta.

Un abrazo.

Assumpta dijo...

M'agraden molt les fotos en blanc i negre!

Potser a l'hora que jo vaig a dormir tu et lleves :-) Molt més sa el que tu fas... viuràs més anys :-)

Neogeminis dijo...

No me cabe duda que eres un perfecto cazador de imágenes y momentos. Todo un mago.
saludos!

josh dijo...

Cómo envidio esa gusto tuyo por ver amanecer que para mí sería disciplina.
Esta foto es genial Jan, una composición única, que me deja hipnotizado, y un acierto el b/n.
Madrugar para sacar una foto así es recompensa sobrada.
Un abrazo.

Fernando Portillo dijo...

Puedo imaginar cómo elegiste el lugar y la composición del escenario, con las líneas diagonales que marcan el tronco del arbol y su rama y hasta las grietas de la pared y ese cable que entra por la puerta sujeto por un aislador de cerámica. Y cómo esperaste pacientemente con la cámara lista a que pasase el tipo (pasa todos los días a la misma hora)para disparar en el momento oportuno y terminar de componer la foto con las diagonales de las barras del cuadro de la bicicleta y de los brazos del ciclista; una composición sutilísima. Yo habría titulado la foto "El sombrerito blanco".
Un fuerte abrazo, Jan.

XuanRata dijo...

Ese abotargamiento del amanecer es a menudo el momento de mayor lucidez del día, cuando no es necesario pensar para comprender algunas cosas. Tu serie de amaneceres se mueve en ese limbo privilegiado.