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domingo, 30 de marzo de 2014

Paco Elvira... un año después.

Hay días Paco, que me detengo frente a un lugar donde hay un buen número de ventanas...
En el momento de enfocar, encuadrar y los instantes previos a presionar el disparador de la cámara, me asalta una especie de esperanza, y pienso, que en cualquier momento, aparecerás entre los viejos visillos y las olvidadas cortinas, con tu cámara en mano para seguir obsequiándonos con tu certera mirada del mundo… desde tu ventana.




Clic aquí para ver la serie completa: Paco Elvira
Copyright © By Jan Puerta 2014.
Texto y fotografías con copyride del autor.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Paco Elvira

El pasado 19 de este mes, mientras caía la tarde, observaba desde la ventana de la casa... el cielo. Mis pensamientos divagaban. Nada extraño para uno que sueña despierto. El último café del día se enfriaba pausadamente. Pensaba en Paco Elvira. En el tiempo que ha transcurrido desde ese fatídico 30 de marzo. Pensaba en esa ráfaga traicionera de viento, en esa roca con nombre impronunciable pero que conozco bien por razones que no vienen al caso. Pensaba en Paco Elvira, en sus entradas, en los comentarios que compartí en su blog, en sus respuestas, en sus clases, sus alumnos huérfanos ahora, sus recetas, sus locuras montado en una bicicleta “Rambla de Catalunya avall” con una compacta pegada al casco como unicornio canalizador de imágenes sobra la cabeza de un fotógrafo loco… Pensaba, sonreía y nadie, como siempre me entendía.
Mis pensamientos, mis recuerdos. Su ventana que tanto dio que hablar. Los gatos, sus juegos, sus travesuras… Su vida contada a través de imágenes que interpretaba e instantes de los cuales nos hacia participes…
Las ausencias siempre duelen. Algunas más que otras. Los que quedamos, parece que lo tangamos todo para superar esa partida funesta de quien aun no teníamos indicios de su partida, por aquello de que no se le veía enfermedad alguna que hiciera sospechar su fallecimiento. Pero la vida, y la muerte, son así de caprichosas. Y como tal, estamos todos a expensas de nuestro fatídico momento. 
Seguía desvaneciéndose la tarde y los últimos días de invierno aun tenían ganas de frio. En un momento, ese viento que tanto maldije, jugó con las nubes, las luces y las formas. Mostró por donde se sube al cielo. Esa hipotética escalera, de la que muchos hablan y pocos han podido… ver. Esta vez, estaba sobre mí, desafiando mis propios instintos y pensamientos.
Realicé la fotografía, y me apuré a tomar unas notas. Más tarde, más calmado y menos avivado por los recuerdos, escribí lo que estáis leyendo. Edité la imagen y programé para este 30 de septiembre esta entrada especial, cuando se cumplen seis meses de esa mala noticia que siempre nos llega cuando uno menos se lo espera.
Paco, de vez en cuando despliega esa escalera para ayudarnos a llegar donde estés… No por nada especial, solo por compartir un amanecer o atardecer sin fecha, cámara en mano.

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Copyright © By Jan Puerta 2013.
Texto y fotografías con copyride del autor.

martes, 2 de abril de 2013

Rigo

Martes… 
El día después. 
1ª parte 
Me levanto como siempre. Medio dormido me acerco a la cocina. Enciendo el fuego más pequeño y coloco una vieja tetera. Hoy no tengo café de Brasil, ni de Colombia, ni de Panamá. Hoy toca disolver en agua caliente un par de cucharadas de café soluble. Mientras el agua adquiere la temperatura deseada abro el ordenador, que también empieza estar viejo. Cada día más lento, como yo en las mañanas. Un click sobre el navegador y me vuelvo a la cocina. Llegó con el café, al cual le he colocado una cucharada de miel en lugar de tomarlo sin azúcar como suelo hacerlo. Me siento frente a la pantalla. La inercia me lleva a clicar mis accesos directos. El correo de gmail. El faceboock, la pagina de Paco Elvira… 
Hoy, hasta el café es diferente.

2ª parte a la entrada de hoy 
El domingo, recibía la noticia de la muerte de Rigoberto Calderón Araya. Para muchos, el nombre no les dirá nada. Para otros, era un loco más de esos que cada día pueblan más la calle. “Rigo” siempre tenía una sonrisa en su semblante. Con un vaso de plástico, o cualquier recipiente posible, pedía unas monedas. No hacía mal a nadie. Murió de una terrible enfermedad cuyo nombre ya asusta por sí sola. Cirrosis hepática. Le hice diferentes fotografías, siempre en la calle. La primera foto que publique suya fue el 4 de marzo del año pasado. Click aquí
3ª parte
Por otro lado, el miércoles recibí un correo que me pasó desapercibido hasta ayer. Linde, la hija de don Theodoro Lohrmann, me anunció la muerte del mismo. Uno de esos personajes que uno conoce y queda profundamente impresionado tanto por su trayectoria como por la bondad que transmite cuando estas frente a él. Siempre que veo un carro de bomberos pasar, o el sonido de la sirena del cuartel que está muy cerca de casa, pienso en Don Theodoro y sus años de sacrificio estando en servicio. Tal como decía en la entrada que le dediqué, (click aquí) conocerlo fue enfrentarme a un personaje que me podía. La imagen hablaba por sí sola. Sus actos lo avalaban. 
Los fotógrafos, en líneas generales, solemos fotografiar a todas esas personas que por algún motivo relacionado con ellos, nos seducen. El tiempo transforma esas personas en recuerdos imborrables que forman parte de nuestro recuerdo. Personas que desde ya, me acompañan en silencio mientras los días me acercan a las sombras. 

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Copyright © By Jan Puerta 2013. 
Texto y fotografías con copyride del autor. 
janpuerta@gmail.com

lunes, 1 de abril de 2013

Paco Elvira

Un día triste. 
Desde ayer que estaba intranquilo. He dormido poco y mal. Pero he ido despertando cada vez. Soy afortunado por ello. 
Despertaba con la esperanza de que la vida, por una vez fuese cómica, y la desaparición de Paco Elvira… solo una anécdota motivada a una decisión personal, pero a la vez, con el temor, con el miedo de que fuese algo de carácter trágico. 
Desgraciadamente, el café sabe más amargo que nunca, cuando recibes un correo y te dicen que Paco Elvira, apareció... muerto. 
No tengo muchas ganas de escribir, pero si voy a salir de casa a perderme entre calles sin nombre y pequeños acantilados porteños para dejar que mi cámara siga haciendo fotos.

Andrea, recibe un fortísimo abrazo.

Hoy todas las ventanas, están de luto: “fotos desde mi ventana” 

Hasta pronto Paco. Me despido en espera de un próximo reencuentro. 

Copyright © By Jan Puerta 2013. 
Texto y fotografías con copyride del autor. 
janpuerta@gmail.com