Las oscuras intenciones del Bachiller Carrasco
¡El más gracioso loco!
Si no quieres quedar atrapado por Don Quijote no hagas clic en este enlace:
Los jueves leemos el Quijote con Pedro Ojeda
Cap. 2.65
Hasta la fecha, todas las situaciones absurdas que provocaba Don Quijote o bien en las que sin querer se veía envuelto, por muy mal parado que saliese, siempre gozaba de una segunda oportunidad perpetua en sus aventuras. Esta vez, es como aquello que se dice que fue tantas veces el cántaro al rio…
El inicio del capítulo parece ser una justificación del propio Cervantes ante la triste realidad que se avecina. Esa confesión del Bachiller llena de buenas intenciones en pro del mismísimo Don Quijote así me lo parece. Pero la labor de un escritor es no tener apego ni con su mejor personaje y sigue narrando como si nada hubiera pasado, llevándonos casi a olvidar lo sucedido a medio capitulo, cuando da otro giro de tuerca a la situación haciéndonos participar en el fin de la trama de Ricote, doña Ana Félix y don Gregorio.
No obstante, al finalizar el capitulo, se nos recuerda la condición de desarmado de Don Quijote.

Don Quijote cuando aún conservaba sus armas…
En todos los mercadillos que visito, me encuentro algún que otro Quijote. Algunos de ellos, parecen sacados del mismo molde. Quizás sea así. Pero el denominador común es el bronce. Por algo Chile lidera este mercado.
Por mi parte sigo presa de mis propias andanzas. Quizás también como le sucede al mismo Quijote, deberé desandar lo andado.

Armas de Don Quijote…
Ahora que parece ser han desarmado por completo a Don Quijote, os dejo un grabado que pertenece al libro titulado “Armas de Don Quijote” editado en 1908 en Madrid. Se trata de los apuntes reunidos por su autor Don Enrique de Leguina después de leer la obra cervantina.
Imagino que por la época, algunas definiciones requerían de un buen manual al respecto.
Siguiendo con la edición de 1880 de Espasa, hoy toca iniciar este capítulo con la “S”.
A su lado, figura el inicio del mismo capítulo en el año 1898 de la editorial barcelonesa Segui. Aquí la letra capital se sustituye por un pequeño grabado alusivo a una de las escenas.
