Cuando la felicidad y la inocencia se abrazan, pueden ocurrir los milagros.
Los carnavales están llenos de gente anónima que con su presencia y su alegría llenan las calles colaborando espontáneamente, para que los componentes de las comparsas tengan un público a quien ofrecer su espectáculo.
Cientos de instantes llenos de anécdotas permitirían escribir una crónica interminable de sucesos ocurridos donde la mayoría de los detalles pasan completamente desapercibidos exceptuando para quien tiene el privilegio de observarlos desde el otro lado de la cámara.

Como me gustaría poder encontrar a esta familia y regalarle esta fotografía. Un instante único captado por la cámara del teléfono celular del padre (imagino) sin percibirse que otro instante único era captado por otra cámara.
"Ojala alguien lea esta entrada y pueda reconocer a los niños".
Su momento de felicidad e inocencia bien merece mi humilde recompensa.
Las imágenes de este blog están subidas a una resolución de 1024.
Con un clic sobre la imagen las veréis a pantalla completa.
Si queréis ver el resto de la serie clicar aquí:
“Pensamientos con imagen”
Copyright © By Jan Puerta 2009
Texto y fotografías con copyride del autor
Aprovechaste muy bien el momento para congelar esta escena, los niños salen adorables
ResponderEliminarAbrazos
¡Preciosos esos dos niños! Besotes, M.
ResponderEliminarSON LA TERNURA PERSONIFICADA.
ResponderEliminarQUE BELLA FOTOGRAFIA. SALUDOS. Montserrat
Amigo Jan, esos momentos son los que cuentan en la vida. Qué oportuno estuviste retratando una escena tan simpática, no podías haber elegido mejor foto para inaugurar la semana.
ResponderEliminarUn abrazo
No sé, querido Jan. A lo mejor te decepcionaría conocerlos. A veces pasa que lo mejor es sólo un instante y lo que envuelve ese instante no es bueno.
ResponderEliminarSerá que estoy tristón.
Una foto maravillosa, ¡ojalá el padre pudiera verla y reconociera a sus hijos!. Besos
ResponderEliminarYo tambien estoy muy tristón; pero ojala los encuentres.
ResponderEliminarUn abrazo
No dejo de decir que eres todo un artista con tu cámara, pero que no deja de sorprenderme y generarme admiración “tu ser persona”. Claro que la foto encierra todo lo que debe encerrar para inmortalizar (si eso es posible de alguna manera) un instante preciso, precioso, caótico, armonioso. La foto podría tranquilamente demostrar con imagen lo que uno siempre añora de su niñez, la inocencia, el asombro, la diversión, el goce sin tiempos, sin condiciones. Cuanta hermandad en esos niños, cuanta humanidad. Como tan sabiamente dice Pedro, quizás la realidad que va más allá de la fotografía y es más real (no verdadera) no sea tan increíble, quizás lograste captar tan solo un instante de paz en esos niños (instante que vale por millones de instantes, instante que por ser insignificante no significa que no tenga importancia, si al final, todas las fotos son un instante, una fracción de tiempo que quizás totalmente contrario a lo que algo sea en realidad, pero eso, insisto, no importa).
ResponderEliminarOjalá encuentres a los dueños de esos rostros, a los integrantes de esa familia para que foto y “modelos” puedan reencontrarse, la familia seguramente muy agradecida.
Un abrazo, no voy a cansar de decirte lo mucho que valoro darme una vuelta siempre por aquí y encontrarme con tu arte, tus pensamientos, pero sobre todo, esa cantidad de sentimientos que te hacen ser una persona entrañable.
HologramaBlanco
Preciosa entrada, llena de sentimientos, como ese abrazo...
ResponderEliminarUn abrazo como el de ellos para tí ;)
¡Qué lindos! Se me ha dibujado una sonrisa en la cara mirándolos.
ResponderEliminarUn abrazo
A uno se le ilumina la cara viendo imagenes como estas. Nuestros niños nos iluminan a nosotros, esa felicidad sin condiciones por la que solo se pasa una vez en la vida si se tiene la oportunidad...
ResponderEliminarHermosa, imagen, ojalá alguien pueda reconocerlos y llevarse este gran y tierno regalo.
Biquiños
Hola Jan,
ResponderEliminarQue bello! es cierto que es hermoso poder captar estos momentos y poder compartir esa alegría.
Que sorpresa sería para el padre tener esta bella fotografía! ojala que el destino lo traiga.
Gracias por visitarme y dejar tu huella, así te he podido conocer!
Un Abrazo.
Namasté.
Un momento lleno de ternura fielmente captado, Jan.
ResponderEliminar¿Por qué meternos en disquisiciones de cómo será la verdad un instante después?
El que vale es éste.
¿Hay algo más bello que la sonrisa de un niño?
Un abrazo.
Seguro que a ellos les haría una ilusión tremenda recibirla. La foto es preciosa y a los niños se les ve radiantes, felices.
ResponderEliminarQuién sabe, internet es todo un mundo, tal vez algún día les llegue la noticia de que lucen estupendos en tu blog.
Un abrazo, Jan!!
Una escena por demás de tierna y muy bien reflejada en esta foto.
ResponderEliminarNos muestra el candor y la inocencia de esos niños, un aplauso por esto!.
Un abrazo.