
Ella no lo había encontrado en su medio y la sequedad del ambiente la hizo agonizar. Él, no soporto la salubridad del océano y termino por deshidratarse de regreso.
Sus últimos alientos de vida los utilizaron para llorar.
Sus últimos alientos de vida los utilizaron para llorar.
Las imágenes de este blog están subidas a una resolución de 1024.
Con un clic sobre la imagen las veréis a pantalla completa.
“cien microrelatos”
Copyright © By Jan Puerta 2009
Texto y fotografías con copyride del autor.
BON DIA JAN:
ResponderEliminarTANTO LA FOTOGRAFIA COMO EL RELATO SON SUBLIMES.
SALUDOS CORDIALES DESDE VALENCIA.
Montserrat Llagostera
Muy bella leyenda. Besotes, M.
ResponderEliminarExcelente metáfora de muchas situaciones que vivimos.
ResponderEliminarUn saludo a la orilla del mar
Pero amaron, Jan, amaron. Un final muy triste pero más triste es pasarse la vida sin haber sentido, sin haber luchado por algo o por alguien.
ResponderEliminarUn gran abrazo pirata!!
esto es como las canciones de desamor, seguramente son las que cuentan las mas bonitas historias de amor. imposibles, no correspondidos, rupturas, penas y tristezas, cierto, pero estuvieron ahi, existieron y tuvieron su momento. me ha encantado el texto. y muy original la foto. abrazos
ResponderEliminarNo he encontrado, en mi viaje, demasiados cactus así.
ResponderEliminarBonito relato de un amor que quiso ser pero no llegó a tiempo. La foto es magnífica, se ven las texturas casi como si las estuvieses tocando.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pues, por lo que se ve, llegaron a encontrarse. Murieron juntos.
ResponderEliminarTriste historia con moraleja y bella foto para ilustrarla, Jan.
Un fuerte abrazo.
Carajo que triste.... La foto como siempre. Genial.
ResponderEliminarsaludos y un abrazo
Me ha gustado mucho la foto y el relato. Una buena metáfora. Gracias por compartirlo.
ResponderEliminarEstupenda foto, Jan!
ResponderEliminarEsos amores imposibles nos hacen creer. Los medios originales eran tan distintos que el encuentro sería trágico. Me gustó el relato.
Te visitaré a menudo para gozar de tus fotos y tus palabras!
Un abrazo!
"Agnosco veteris vestigia flammae":
ResponderEliminarReconozco las huellas de una antigua llama.
Bonita la foto, preciosa Jan.
Curiosa foto que dramatiza la que puede haber sido una extraña historia de amor imposible! jejej
ResponderEliminarHasta cada rato!
Quizá si hubiese elegido una estrella del cielo seguiría vivo y podría contemplarla y hablarle todas las noches... Pero no, eligió aquella que le llevaría a la muerte junto a ella, quizá para vivir eternamente juntos al otro lado.
ResponderEliminarHermoso relato.
Besazos.
Por amor se hacen cosas que nunca se harían por otra razón. Incluso a sabiendas de que son imposibles. A veces hasta salen bién. En tu historia, por desgracia, sucedió lo que tenía que suceder. Quién sabe, quizas la próxima historia acabe bién. Un abrazo.
ResponderEliminarBonita historia para un triste final. La foto genial.
ResponderEliminarUn saludo
bonita foto Jan... ¡¡ cómo los amantes de Teruel !!!
ResponderEliminarSaludos
Muy bella historia, para una no menos bella fotografìa.
ResponderEliminarNo todos los dìas se encuentra tan buena imagen, supongo.
No sè por què cada vez que visito tu blog me acuerdo de Neruda, porque naciò en Valparaiso, si no leì mal en "Confieso que he vivido".
¿Quedan huellas del poeta por ahí??
Disculpa mi ausencia por tus lares.
Sabes que ando preparando la Lectura del Manifiesto.
Agradezco tus palabras de ánimo, seguro que surten efecto.
Un fuerte abrazo
¡Qué triste historia! Aunque morir por amor, quizá, no sea tan malo, Al fin y al cabo, como he leído por ahí hace poco, "... amor y muerte son cara y cruz de una misma moneda..."
ResponderEliminarLinda la historia y la foto.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Jan: arribo de viatge i em trobo que tot-hom,, ja t'ha dir¡t de mil maneres tot el que et pugui dir jò.Ho suscribeixo tot. Salutacions des de S.just Desvern.
ResponderEliminarara em bé una nova paraula que et mereixes: SUBLIM!
Tu historia me ha "pillado" :(
ResponderEliminarHermosa y triste a la vez y real como la vida misma... ¿o es una leyenda?
Foto preciosa, como acostumbras.. ahora voy a ampliarla..
Un beso, Jan..
Rara simbiosis..la de lso seres de la leyenda...es un romeo y julieta a la ecológica...un abrazo
ResponderEliminarPreciosoooooooooooooooo, tanto el texto como la fotaza que lo acompaña, lo he saboreado, ¡como de costumbre! así se acaba bien la semana o se empieza claro! según se mire.
ResponderEliminarAbrazotes y buena semana
Jan excelente trabajo tanto la foto como la historia. Mis humildes felicitaciones.
ResponderEliminarUna bonita historia de amor...
ResponderEliminarEsta historia me ha dado una sed terrible.
ResponderEliminarPreciosas las dos...
ResponderEliminarEstas son las historias que a mí me gustan, breves y con moraleja incluida.
ResponderEliminarUn abrazo
Me encantó la historia!!!! Que ternura. Suele pasar que cuando te enamoras de quien no correponde, no por no amar sino por ser tan diferente en algunas cosas, suele algo morir en uno o los dos. Se dará hasta el último aliento en la lucha por estar juntos, a veces con fatalidad. Tal como estos dos bellos de la fotografía.
ResponderEliminarMe requetegusto, muchisimo!!!
Saludos y abrazos,
Anouna
Muy bella. Sublime historia sin duda. Saludos
ResponderEliminarBuenas noches, Jan Puerta:
ResponderEliminarSus lágrimas, mezcladas, les hicieron resplandecer.
El instante, fue brevísimo,
pero, tú estabas allí para captarlo,
y tu máquina nos ha regalado
su abrazo eterno,
en esta fotografía,
que con tu bello texto,
destila poesía.
Saludos. Gelu
Leyenda muy bien narrada y una foto acertadísima y bien realizada. Un abrazo
ResponderEliminarQué historia más bonita... la de cosas que inspira una buena fotografía :-)))
ResponderEliminarabrazo y buen finde